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Misión

El colegio Divino Maestro, fundado en el año 1959 en la barriada Tiro de Pichón de Málaga, pertenece a la Entidad Titular “Misioneras del Divino Maestro”, fundada por  Francisco Blanco Nájera y Soledad Rodríguez Pérez, que se ponen al servicio de la Iglesia  acogiendo la invitación de Jesús Divino Maestro “ID y ENSEÑAD”.

Desde su fundación, el colegio atiende a la población de una zona de un nivel socioeconómico medio bajo, contribuyendo al cambio social, trabajando intensamente por la promoción social del alumnado, y realizando una intensa labor con las familias, mejorando su dignidad humana y su nivel educativo-social.

El Centro es la única alternativa educativa en la zona, identificado con la misión evangelizadora de la Iglesia y la Escuela Católica, que hace patente el mensaje de Jesús Divino Maestro en el ámbito escolar, desde la afirmación de que “la educación es obra de amor, ternura, abnegación y sacrificio”. Apostamos por los más desfavorecidos en razón de su situación económica, familiar, afectiva, capacidad o cualquier otra forma de pobreza, queriendo siempre ser lugar de acogida y fuente de esperanza para los más débiles de nuestro entorno.

El Colegio Divino Maestro es un Centro en Pastoral que se mantiene como alternativa válida y actual, formando personas capaces de vivir los valores del Evangelio con la alegría del amor al prójimo y de servir en la sociedad, aportando lo mejor de sí mismos para hacer de éste un mundo mejor.

La escuela ha de ser “una segunda familia para el niño” según afirma Blanco Nájera por ello es totalmente necesario que la familia se abra a la escuela y colabore de forma activa, constante y responsable en la puesta en práctica del proyecto educativo.

Procuramos la educación integral de los alumnos desde la formación y desarrollo de su capacidad espiritual, intelectual, volitiva, ética, estética, afectiva, física, manual y técnica así como el desarrollo de su personalidad.

Tratamos de desarrollar nuestra labor educativa en un clima de sencillez, apertura y cercanía, que contribuya a crear un ambiente familiar en el centro, basado en la confianza, el respeto y el diálogo, en la colaboración y ayuda mutua, para que la educación sea coherente con los principios de nuestra propuesta educativa, transmitiendo el mensaje de Jesús y teniendo como modelo, en nuestro ser y hacer educativo, a Jesús Divino Maestro: “Dejad que los niños se acerquen a mí”.